jueves, 22 de noviembre de 2018

Juego para combatir el enfado y la frustración

Estamos inmersos en una bonita aventura.....La dinámica que os voy a proponer, es para desarrollar  la inteligencia emocional  en nuestros pequeños, podremos ayudarles a afrontar situaciones donde la frustración se apodera de ellos ocasionando pataletas o agresividad.
Es muy fácil de realizar, sólo hace falta  cambiar nuestro papel habitual y  proponerle un juego.  Le diremos que en este juejo soy un payasete. (Creyéndonoslo y haciéndoselo creer al él). Por suerte su gran imaginación e inocencia jugarán de nuestro lado. Además, cuando nuestro hijo o alumno nos vea actuar de forma poco normal, con total seguridad se sorprenderá y nos prestará atención. Ese es el momento que debemos aprovechar para incitarlo a jugar con nosotros.
La dinámica se llama "El Monstruo del Enfado".
La podremos utilizar cuando detectemos que nuestro hijo  o alumno está entrando en un estado de rabia y frustración. Cosa que sabremos reconocer fácilmente porque ya conocemos ese estado a la perfección y sabemos cuáles son sus consecuencias ☹.
En ese momento, una vez detectado el estado emocional que se avecina, vamos a ponernos, con mucha exageración y total convencimiento, a buscar el Monstruo del Enfado. Lo buscaremos cerca de él, mirando debajo de la mesa o el sofá, debajo de las mantas, o cualquier otro sitio donde ese molesto monstruo se pueda esconder.
En este punto, con total seguridad nuestro hijo o alumno estará sorprendido y nos preguntará qué estamos haciendo. Este será el momento oportuno para decirle que estamos buscando un monstruo pequeñito que es muy molesto, que nos hace sentir mal y no nos permite pensar y comunicarnos con claridad. También le diremos que estamos seguros de que está cerca porque vemos que él se está enfado y / o frustración.
Cómo conseguirlo?
Se inicia el juego , buscando el monstruo en su pelo, en sus pies, debajo de su camiseta, por los brazos, las axilas, por todo el cuerpo. Haciéndole un poco de cosquillas y muchas caricias. Por último le preguntaremos si lo ha visto o si lo ha sentido. Le diremos que cuando el Monstruo del Enfado nos muerde sentimos rabia, cosas en la barriga y tenemos ganas de ser agresivos, como el gatito cuando se enfada
Procuraremos llevar al niño a un estado de autobservación ( con fotos o vídeos de momentos concretos ) para que empiece a reconocer ese estado emocional en él o ella
Tenemos que ayudarle a que se exprese con libertad y le ayudaremos en el proceso de forma activa a través de preguntas como: ¿qué sientes?, ¿dónde lo sientes?, ¿qué crees que te haría sentir mejor? Si lo apoyamos con fotos, película Al revés, es perfecta, cuentos y videos
Le daremos atención plena y comprensión. Debemos ser empáticos con sus límites para poder entender por qué se siente así. También evitaremos centrarnos en la fuente del problema. Preguntas como: 
¿por qué te sientes así?,
 ¿qué quieres que haga por ti?; son contraproducentes. Aquí hay que tener mucho cuidado, porque... 
Se trata de enseñarle que el estado emocional en el que se encuentra es suyo, solamente suyo, y por lo tanto está en su poder cambiarlo para sentirse mejor. Es necesario que aprenda a gestionar su emoción, por ello, tiene que saber en el estado animíco en el que està, es suyo y sólo él/ella  puede o no , bajar la intensidad de esa emoción
Recuerda que esto es  sólo una idea y que la forma que tienes de comunicarte con tu hijo ( si e eres el padre o madre ) es única y tú más que nadie conoces la mejor manera de hacerlo. Si es tu alumno, también sabrás comunicarte de forma empàtica Así que siéntete en todo los casos , en la libertad de cambiar las expresiones y la manera en la que actúa. Todo dependerá de la personalidad de cada uno.  Eso sí, ten siempre presente el objetivo de la dinámica. Dotar de estrategias a nuestro pequeño, para combatir y bajar la intensidad de su enfado
Los niños son seres naturalmente simples e inteligentes. Y en esta simpleza está la sabiduría más profunda. Allí dentro está la fuente del autoconocimiento y de la felicidad. Tenemos que conseguir que descubra cómo es y cómo se siente, para que sepa gestionar sus emociones. Las emociones no son unas buenas y otras malas, todas son necesarias, por ello, hay que conocerlas, ponerles nombres, para gestionarlas con éxito, por eso.....
Con la práctica de este ejercicio y su propio desarrollo conseguirá una herramienta valiosísima para toda la vida. Serán sus primeros pasos para ser un ser responsable de sí mismo y estable  emocionalmente
Hay que apliquicarlo con amor y paciencia. Es la única manera de conseguir nuestro objetivo, en esta bonita aventura.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Educación emocional a través de los cuentos

Estamos inmersos en una bonita aventura......
.Los cuentos que encontraréis son todos en primer lugar maravillosos, por su historia, por su ilustración, por su mensaje  y sin duda os proporcionaran un momento mágico y además os pueden servir de inicio para reflexionar, hablar y discutir sobre determinadas emociones.
Este material forma parte del curso Educación Emocional a través de los cuentos

Frustración: Sofía la vaca que amaba la música

La frustración es una vivencia emocional que se presenta cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se llega a satisfacer o a cumplir.
Tolerar la frustración significa ser capaz de afrontar los problemas y limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que puedan causarnos. Por lo tanto, se trata de una actitud y, como tal, puede trabajarse y desarrollarse. 
A Sofía le encanta la música un día decide irse de su pueblo a la gran ciudad para poder vivir de la música. Su viaje será complicado y no le saldrá como esperaba aunque después de resistir y no desanimarse encontrará su lugar. Un cuento maravilloso para trabajar el concepto de frustración y de resistencia.
sofia La cola del Dragón, Mireia Canals
El enfado es una emoción básica que sentimos todos. Sin embargo, cuando se pierde el control, el enfado se vuelve destructivo. ¿Cómo ayudar a los más pequeños a gestionar esta emoción?
La manera natural de expresar el enfado y la rabia consiste en responder de forma agresiva. Es la respuesta intuitiva ante la percepción de amenazas físicas o verbales. Sin embargo, responder agresivamente a cada situación de amenaza no es sano ni seguro.Por lo tanto, es importante enseñar a los niños, desde pequeños, formas saludables de controlar su ira.
A Javier, el pequeño protagonista, le crece una cola de dragón cuando siente rabia.  Todos tenemos un mal día, que en el caso de Javier empieza con el no de su madre de comprarle más gomas, el juego de moda del momento. Y empieza a sentir la fastidiosa rabia, que hace que le salga una larga y verde cola de dragón. Y es cuando explotas y empiezas a dar golpes con los pies y las manos. Es tanta la rabia de Javier, que cuando abre los ojos se da cuenta que se encuentra en una habitación oscura y fría en donde advierte de todos los juguetes que ha roto cuando apareció su enorme cola de dragón.
coladragon

Empatía: Arturo y Clementina, Adela Turín

La empatía es la capacidad de situarse en la emoción que experimenta la otra persona, sentir lo que ella siente.
La empatía no significa pensar igual o estar de acuerdo con el otro. Lo que significa es que comprendemos su estado emocional y somos capaces de ponernos en su lugar. Es comprensión, no justificación.
De la mítica colección “A favor de las niñas”, una historia fabulada que reivindica el rol femenino en la sociedad, combate los estereotipos sexistas y denuncia la discriminación. Porque aún se necesitan obras sobre coeducación e igualdad.
arturoyclementina

Autoestima: Malena Ballena, Davide Calli

La autoestima juega un papel fundamental en el proceso de aprendizaje de los niños ( no sólo académico sino vital) . Los niños se enfrentan (más que nosotros, los adultos) a pruebas, retos y desafíos… dicho de otra manera, su “zona de confort” es muy reducida y casi todo lo que les pasa les empuja a salir ” a lo desconocido”, en los primeros años tienen que aprender a : andar, saltar, hablar, ir en bicicleta, leer, contar , dibujar y un larguísimo etcétera… sin una autoestima saludable el proceso de aprendizaje vital será más complicado.
En la piscina, las niñas se reían de Malena. Y es que Malena pesaba mucho, demasiado. Tanto que la llamaban ballena. Pero un día, el monitor de natación le enseñó un truco y su vida comenzó a cambiar…
Un personaje entrañable que vive la realidad de muchos niños y niñas; un tema delicado tratado con sentido del humor, desde el respeto y el fomento de la autoestima.
malenaballena

Cooperar: A qué sabe la luna,Michael Grebjneic

En un mundo tan complejo como en el que vivimos sin ninguna duda la habilidad para saber cooperar y trabajar en equipo es clave. Por ello me parece de vital importancia reflexionar conjuntamente con los niños sobre la importancia de trabajar en equipo para conseguir nuestros objetivos.
Un libro tan redondo y sabroso como la luna llena. Los animales de la selva nos mostrarán que las cosas compartidas siempre saben mucho mejor.
A_qu_sabe_la_Luna_normal

Tolerancia: El Cazo de Lorenzo, Isabelle Carrier

Para hablar del respeto a la diversidad y una excelente manera de hacerlo es a través de la lectura de cuentos y a la reflexión posterior.
Con palabras simples y unas ilustraciones tiernas y divertidas, la autora recrea el día a día de un niño diferente: sus dificultades, sus cualidades, los obstáculos que tiene que afrontar…
elcazolorenzo

Miedo: Encender la noche , Ray Bradbury

No hay duda que los miedos son evolutivos y normales a cierta edad, cambiando el objeto temido a medida que el niño crece y va madurando. La tendencia natural será a que éstos vayan desapareciendo progresivamente.
El miedo cuestión de madurez. 
Maravillosa fábula en la que vivimos el descubrimiento de un niño, que tiene miedo a la oscuridad, de todas las cosas y seres especiales que viven en la Noche.
encederlanoche

Gratitud: Diario de Gratitud , Cristina Nuñez, Rafael R. Valcárcel

La gratitud es una de muchas emociones positivas. Se trata de centrarse en las cosas buenas de nuestras vidas y dar gracias por lo que tenemos.
La gratitud es detenerse para tomar conciencia y valorar las cosas que solemos dar por sentadas, por ejemplo, tener un lugar donde vivir, comida, agua potable, amigos, familia e, incluso, acceso a la computadora. Es tomarse un momento para reflexionar lo afortunados que somos cuando algo bueno ocurre, ya sea importante o intrascendente.
El Diario te propone, en primer lugar, que expreses tus emociones y sentimientos. A continuación, mediante ejemplos cotidianos, te invita a indagar en pequeños elementos de la vida que nos pueden llevar al agradecimiento. El Diario de la gratitud es un libro-cuaderno en el que puedes escribir lo que sientes cada día y, también, qué motivos has encontrado para estar agradecido. Contiene, además, una animación gráfica y ochenta y cinco frases motivadoras

Tristeza: Despedida de tristeza, Jorge Gonzalvo

La tristeza es una emoción básica y que todos sentimos en algún momento. Este cuento que os presentamos es para contar que a tristeza nos visita de vez en cuando pero siempre acaba por dejarnos 🙂
“Normalmente cuando la Tristeza decide dejar la ciudad, lo hace sin equipaje ni revistas para entretenerse por el camino”. En su segundo proyecto conjunto, Jorge Gonzalvo y Cecilia Varela narran con sencillez y dulzura el adiós a la Tristeza cuando ésta decide irse a otra parte.

Decepción: Hombre Luna , Toni Ungerer

“El pesar que te invade al saber que lo que tú creías no es verdad y también cuando se desmoronan las esperanzas que habías puesto en algo o en alguien” La decepción procede de la suma de 2 emociones básicas: la sorpresa y la tristeza.Emocionario. 
Todas las noches Hombre Luna contempla a los seres humanos desde su sitio espacial y alberga en su interior el deseo de reunirse con ellos. Un día, agarrado de la cola de un cometa, emprende su ansiado viaje a nuestro planeta. Sin embargo, su curiosidad pronto se transforma en padecimiento porque los humanos no lo verán como un amigo.
hombreluna

Asombro: ¡Nos divertimos con la ciencia! Àngels Navarro

Al niño todo le produce curiosidad: los cambios de clima, las enfermedades, las acciones de los demás, etc. Son pequeños observadores con ansias de conocimiento y somos los adultos los encargados de lograr que este interés no se pierda, sino por el contrario, que sea cada vez mayor.
Un libro de experimentos sencillos, divertidos e inofensivos que los más pequeños podrán hacer en casa, con materiales a su alcance. Cada doble página ilustra un experimento paso a paso y al final del libro se incluyen unas fichas de explicación científica de los experimentos con fotografías de las manualidades. ¡Para despertar la curiosidad científica de los más pequeños
Aquí tenéis libros interesantes para  tener en casa y verlos con vuestros hijos, pero hay muchísimos, sólo tenéis que ir a cualquier librería y curiosear sobre ellos, existe una oferta increíble. A mí siempre me ha gustado ir a una librería que permita ver, abrir, tocar los libros, antes de comprarlos, es una bonita forma de iniciar a los niños, ybdesarrollar el gusto e interes por los libros

jueves, 15 de noviembre de 2018

Errores en el campo emocional

Estamos inmersos en una bonita aventura.......Hay muchos errores que comentemos tanto padres como educadores en el campo de la inteligencia emocional. Estos son los más frecuentes y en los que podemos incidir para aportarles las herramientas necesarias a nuestros pequeños.

1. Reñirlos

Los niños tienen respuestas emocionales explosivas y los adultos solemos reaccionar con enfado y castigando o riñéndolos. En lugar de ello, se recomienda “enseñarles de dónde viene esa emoción que están sintiendo y acompañarles a saber qué les pasa, así sabrán gestionarla”. La gestión de todas las emociones es muy interesante para lograr equilibrio emocional

2. No dar buen ejemplo

“El ejemplo que les damos a nuestros hijos con nuestras respuestas emocionales es muy importante porque ellos lo imitan todo”, quién también nos rompe falsos mitos: “Que nuestros hijos nos vean llorar es totalmente natural. Está bien que nos vean sentir todas las emociones y cómo las resolvemos de forma sana. Lo importante es que estemos equilibrados”. Padres equilibrados , niños equilibrados

. No pedir perdón

Las relaciones interpersonales también son un gran espejo para los niños. Si nos equivocamos en algo, tenemos que saber pedirles perdón “esto les enseñará a reconocer los errores y a verlos como algo natural y de lo que no hay que avergonzarse”. El perdón es importante introducirlo como una forma de respeto y de reconocimiento de que nos equivocamos y podemos testificar. Testificar es de sabio

4. Creerse que es innato

“Tendemos a pensar que las emociones son algo innato, que las conocemos todas y que sabemos gestionarlas, pero no es así”,  tenemos que creer que es algo en lo que hay que formarse: “No tenemos recursos para ayudar a nuestros hijos y necesitamos prepararnos para poder ofrecerles herramientas para enfrentarse a ello”. Tenemos que invertir  tiempo en ello, para ayudarles a crecer de forma equilibrada, porque van desarrollando su inteligencia emocional

lunes, 12 de noviembre de 2018

Técnicas para controlar los enfados

Estamos inmersos en una bonita aventura.......

 En las clases de yoga para niños se trabaja mucho más que una serie de posturas y una relajación final. Cada clase tiene un tema especial en la que se practican técnicas y ejercicios concretos que los niños necesitan para comprender algo y llevarlo a cabo. El principal objetivo siempre es hacer comprender a cada niño lo que pasa dentro de su cuerpo, de su mente y de su corazón (los tres tienen la misma importancia), para saber cómo potenciar sus habilidades a la vez que gestionar sus emociones en momentos difíciles. Se conocen a ellos mismos, y desde ahí es más fácil que también comprendan y respeten a los demás.


,Esta  propuesta es para trabajar con unas de las emociones más habituales en niños, sobre todo en los más pequeños: las rabietas y el enfado. Y por ello quiero empezar aclarando una cosa:

Cuando un niño se enfada los adultos solemos atacar al niño en vez de al enfado. Muchas veces parece que a nosotros mismos nos enfada que ellos se enfaden una y otra vez por las mismas cosas o varias. ¿Y esto no tiene sentido verdad? ¿Cómo nos vamos a enfadar porque un niño se enfada, cuando también nos estamos enfadando nosotros? No tiene sentido pero es habitual que suceda esto, y no nos paramos a pensar en ello lo suficiente. El enfado controla a niño y adulto y todo gira en torno a una espiral de rabietas, gritos, llanto y estrés, mucho estrés.

¿Pero qué pasaría si nos preguntamos lo siguiente?

Nos quejamos de los continuos enfados de un niño pero,


¿Les damos las herramientas adecuadas para que sepan o eviten que su enfado llegue a un nivel alto y más difícil de calmar?

¿Les damos las herramientas suficientes para que un niño sepa reconocer que está enfadado y que desde ahí pueda resolver casi por sí mismo esa situación?

¿Les enseñamos herramientas con las que entiendan que enfadarse no sirve en la mayoría de los casos para algo bueno?


Habrá muchos padres y maestros que sí, pero estoy segura de que la mayoría tiene que responder un ROTUNDO NO a estas 3 preguntas. Bueno, a no ser que entre estas herramientas cuenten los castigos, la silla de pensar, el no comprender su enfado y reprimir sus emociones o el dejar sólo al niño mientras está pasando por una rabieta. ¿Es eso una buena herramienta? Un ROTUNDO NO otra vez.

Es imposible evitar que los niños se enfaden, al igual que es imposible que un adulto se enfade. Lo que es posible, es que le hagamos entender desde que son pequeños que enfadarse en determinados ocasiones es normal, que a todos nos pasa, pero que poco a poco nosotros podemos evitar que el enfade nos controle antes de que hagamos cosas que nos hagan daño a nosotros y a los demás.

Los niños necesitan ejercicios y técnicas para poder manejar su rabia y su ira. Técnicas que sean respetuosas y empáticas hacia ellos y su entorno. 

Dejando que un niño llore sólo ante una rabieta sólo conlleva a que el enfado le controle más, le lleve a un alto estado de estrés y de alerta innecesaria que luego le llevará a estar más cansado e irritado. Y lo peor de esa situación es que lo que el niño ha aprendido es que cuando se enfada, se siente muy mal pero no comprende el por qué, no sabe controlarse y encima su familia tampoco lo entienden y lo ignoran. Piensa que lo que le pasa no es suficiente importante y acaba reprimiendo emociones que a la larga les causarán varios problemas físicos y emocionales.

En definitiva, no podemos pretender que los niños no se enfaden, o lo hagan en menor medida, si no les damos las herramientas suficientes para que sean capaces de controlarse.

No es que no puedan controlar su enfado, ¡es que no saben!



Clase de yoga y relajación con el cuento "VAYA RABIETA” 

1. Canción. Sentados en círculo cantamos “La flor mágica”, para ir conectando con la clase y relajándonos. 




2. Asamblea. Seguimos en círculo y les explico a los niños que vamos a conocer un poco más acerca de “la rabia” y “el enfado”. Les pregunto si saben lo que es una rabieta y si alguna vez han tenido alguna. Aprovecho y les animo a que cada uno de ellos cuente una situación en la que se enfadaron mucho pero muchísimo, o algo por lo que se suelan enfadar muy a menudo.

3.  Imaginándonos esas situaciones ponemos cara de enfadados (si son pequeños), o meditamos unos segundos en silencio acerca de cómo se sienten en esos momentos (si son mayores). ¿Nos sentimos bien enfadados? ¿Conseguimos algo positivo con ello?

4. Nos levantamos y jugamos a “Estatuas y emociones revueltas”. Cada vez que diga “Estatua enfadada” tenemos que quedarnos quietos con cara de enfadado, y así con las demás emociones. Si digo “Estatuas revueltas” todos nos movemos sin parar por todas partes. Este simple ejercicio sirve de calentamiento y hace que los niños relacionen las emociones con su cuerpo y sepan identificarlas. Podemos hacerlos con niños de 3 a 6 años, les encanta.

5. Pequeña sesión de yoga. En este punto practico con los niños unos 20 min. varias asanas de yoga que les ayude a calmarse a la vez que busco el que se fortalezcan y estiren su cuerpo. Suelo hacer algún ejercicio de Yoga Namaskar (Saludo al sol, a la luna, a la estrella…), y luego si son pequeños posturas de animales o si son más mayores las posturas básicas del hatha-yoga.


6. Explico la rabia con un globo. Cuanto más nos enfada algo más nos llenamos de rabia, y les digo que si quieren controlar sus emociones deben poder ser capaces de hacer que su globo se deshinche. Llenamos de aire el globo a la vez que lo llenamos con pensamientos y cosas que nos hacen enfadar. Después les digo que cuando suelten el globo apunten hacia un sitio concreto. ¿Por qué no fueron capaces de dirigir el globo hacia ese punto? Porque la rabia no siempre va hacia donde queremos. Por eso es importante calmarnos a tiempo. 
Lo repetimos y les preguntamos: ¿Qué es lo que hace que el globo hinchado en este momento retenga el aire dentro? ¿Nuestros dedos verdad? Tenemos el control, por tanto si decidimos soltar el globo volará. ¡Lo mismo pasa con el enfado! Si somos capaces de reconocerlo y controlarlo ¡podemos soltarlo también!



7. Les leo el cuento “Vaya Rabieta” y hacemos las actividades. (Grupo de 3 a 6 años).
Mientras se lee el cuento se puede aprovechar para hacer alguna pregunta acerca de cómo se siente el protagonista en ese momento, si entienden por qué se siente así, y si a ellos también les pasa alguna vez.


8. Relajación final. Les pido que se tumben uno a uno boca arriba. Pongo música de relajación y les dirijo hacia su respiración. Si aún las tenemos, les voy quitando las pegatinas rojas una a una, y cuantas más nos quitamos, más relajados estamos. Visualización guiada hacia un lugar agradable.



ACTIVIDADES PARA EL CUENTO “VAYA RABIETA”
9. La caja del enfado. Pensamos en algo que nos enfada mucho y abrimos la caja. ¡¡ES EL ENFADO!! El enfado que hay dentro de la caja lo simbolizo con una tela roja que me pongo encima y se apodera de mí y no me deja ni ver ni pensar con claridad. Cuando tengo encima la tela (el enfado) me choco con los demás, tiro cosas sin querer, estoy confuso al no ver la realidad, como cuando estoy muy enfadado. El que tiene la tela cuando se siente a meditar podrá quitársela. “Cuando meditamos el enfado desaparece”. Este ejercicio que sepáis que funciona con niños pequeños y con mayores si se adapta un poco, comprenden de una manera muy sencilla lo que provoca en ellos y en su alrededor estar enfadado. ¡Probarlo!

10. Rugiendo como leones. Les digo que vuelvan a concienciarse con el enfado. Sentimos como una cosa va subiendo por nuestro estómago hacia nuestra garganta, nos ponemos rojos como en el cuento y hacemos la postura del león para soltar un enorme rugido. Lo repetimos pero esta vez sentimos de nuevo el enfado que sube de nuestra barriga hacia la garganta, y como somos conscientes de que ese enfado está dentro de nosotros nos hacemos fuertes y valientes para soltarlo por nuestra boca al rugir como leones. ¡Qué alivio! Funciona muy bien con los niños de 3 a 6 años, pero ¡alivia a cualquier persona!.
11. Estar enfadado es un caos. Todos estamos tan enfadados como Roberto (el protagonista del cuento). Les pongo pegatinas rojas por la cara y nos movemos por la clase cogidos de la tela roja del enfado revolviendo toda la clase o habitación. Echamos cosas encima de la tela y vemos como se desordena todo.

Ahora pido silencio y nos quedamos quietos. Vemos como ha quedado la clase. ¿Está bonita? ¿Se puede jugar igual de bien ahora que está tan desordenada? ¿No es mejor saber calmarnos antes de dejar que el enfado nos controle? ¡Por supuesto! Lo entienden enseguida. Ya tranquilos ordenamos la clase o habitación para poder relajarnos más cómodos.

                  
TÉCNICAS PARA CALMAR EL ENFADO
12. La respiración. Por supuesto es la herramienta número uno que habría que enseñarle a los niños desde muy pequeños. Quien controla su respiración controla su vida dicen, y estoy convencida de que es verdad. Por tanto, lo primero que debe hacer un niño o adulto para controlar su enfado es controlar su respiración.
- Idea para el cuento: En la postura de “la flor mágica” (de meditación), o tumbados boca arriba, contamos hasta 10 muy lentamente y bajito. Practicamos la respiración abdominal, nos relajamos, y yo voy metiendo de nuevo la tela en la caja. ¡El enfado va desapareciendo cuando nos calmamos con la respiración!.

13. Soltando la rabia a través de un objeto. Cuando estamos enfadados nos entran ganas de tirar cosas, y los niños muchas veces lo hacen por necesidad o sin querer y nos enfadamos más con ellos. Todo es más fácil si les aportamos un objeto al que sí puedan golpear o tirar sin que se rompa para que cada vez que se enfaden suelten su ira con él. Puede ser pegando fuerte con un cojín ( es mi propuesta. En vez de cualquier objeto, un cojin) el suelo o tirándolo lejos, con un peluche, golpeado una bola de plastilina, o si estamos al aire libre tirar unas piedras lejos ayuda muchísimo.

14. Saltar. Pensaréis que es una tontería pero saltar es una buena actividad para minimizar el enfado cuando el niño es consciente de él. Les encanta que les digas que para ayudarle a superar el enfado irás saltando con él hasta otra parte de la clase o casa, acabáis dándoos un abrazo, y ¡no os olvidéis de barrer los restos del enfado del suelo para tirarlo a la basura!. Funciona muy bien cuando el niño siente que está empezando a enfadarse con algo. Si se acompaña de música, mejoran mucho los saltos
15. Garabato del enfado. Cogemos un papel y una cera o algo para dibujar. Les explico al niño/a que mientras pensamos en el enfado vamos a empezar a hacer un garabato muy rápido y fuerte (que sean pinturas que no se rompan fácilmente), sin sentido, mientras gritamos fuerte para que nuestro enfado salga de nosotros hacia el dibujo. Cuando acabemos cogeremos el papel y lo romperemos en pedazos para que la última pizca de rabia que quedaba se nos quite. ¡Qué liberación! Es de sus favoritos. 

16. Dibujar y escribir. Estas dos actividades tan habituales nos ayudan mucho a prevenir que un enfade acabo estallando. Funciona con todos, con niños pequeños ( si no saben que escriban como sepan, culebrillas, etc) mayores y adultos. Podemos dibujar algo en concreto que nos apetezca en ese momento, o hacer algo libre y abstracto que sintamos. Y si son niños mayores, ayudarles a escribir como se sienten es realmente terapéutico. Liberan a través de las palabras escritas mucha rabia e ira, y les hace controlar mejor la situación antes de que les desborde. Podemos darle la opción de romper el enfado y hasta quemarlo sin son muy mayores bajo nuestra vigilancia, para que crean realmente que al romperlo o quemarlo el enfado desaparece.
17. Mandalas. Ya hemos hablado de dibujar, pero dibujar mandalas es algo diferente. Podemos darle a un niño/a un mandala vacío en el que expresen su enfado, o uno con formas para que simplemente lo coloreen y se relajen. Dibujar mandalas tiene múltiples beneficios, y entre ellos está....
_  Combatir el enfado y la rabia. Déjales que elijan si prefieren crear uno libre o colorear uno ( según la edad), y explícales que sientan como todo su enfado y sus emociones negativas se están pasando al mandala.Este  es un buen truco para  alejar el enfado, una vez terminada de pintar se puede romper a pequeños trocitos o arrugar la hoja y tirarla al contenedor de papel

18. La mesa de la paz. La mesa de la paz es un recurso muy útil para que gestionar el conflicto y enfado de un niño de manera respetuosa. Pienso que todas las casas y todas las escuelas deberían de tenerla, en vez de la silla de pensar. Buscar información en youYout

18. Reflexión. Al acabar todas las actividades, antes de la relajación nos sentamos en círculo y les pregunto: ¿Os acordáis de cómo era de grande la rabieta al principio? “Si respiramos profundo cuando sintamos eso que nos sube por el estómago mirad que pequeñita se vuelve” Depende de la edad se les explicará de una manera, y les preguntamos que les han parecido las actividades y como se han sentido haciéndolas.¡Reflexionar dicen que es de sabios!

domingo, 11 de noviembre de 2018

Miedo al fracaso?

Estamos inmersos en una bonita aventura......
.El evitar el fracaso en la vida, o no equivocarse, es algo casi imposible. Fallar es algo que ocurre y que antes de lamentarse hay que aprender de ello. Los niños están desarrollando habilidades, por lo que están en un continuo aprendizaje para aprender estrategias y métodos necesarios y superar los fracasos. Evitar el fracaso es difícil pero puede ser innecesario, lo que resulta importante es que los padres ayuden a los niños a superar este miedo: el fracaso no se debe evitar, ¡se debe superar!e materna al cerebro del bebé
1. Motiva a tu hijo a participar en actividades. Motiva a tu hijo para que forme parte de actividades que sepas que puede tener éxito y que le gustan, de este modo se sentirá más capaz de hacer las cosas por sí mismo en otras circunstancias en las que se sienta menos seguro. No importa cuál sea el resultado, los niños necesitan participar en las actividades para que les proporcionen las oportunidades necesarias para llegar al éxito, algo que se consigue con esfuerzo.
2. Enseña a tus hijos a que los errores son buenos. Es necesario que los padres hablen con sus hijos para decirles que el fracaso no es algo negativo y que puede conseguir el éxito sólo si pasa a través de los errores. 
3. Explícales ejemplos. Puedes explicarle un ejemplo tan claro como cuando aprendiste a montar en patines (nadie puede aprender a patinar sin caerse primero), y lo mismo ocurre cuando se aprende a montar en bicicleta, ¿y qué es lo que ocurre? Que no pasa absolutamente nada, se sigue montando en bicicleta hasta que se aprende a pesar de los fracasos del comienzo.
4. La importancia de tomar riesgos.Es necesario que los niños sepan que es necesario arriesgarse en la vida para poder lograr cosas. Cuando los niños entienden lo importante que es tomarlos, estarán listos para afrontarlos con confianza en sus posibilidades.
5. La experiencia como maestro. Además, es necesario que aprendan a que la experiencia y la práctica es el mejor maestro porque pueden hacer las cosas más fáciles después de pasar por algunos errores… la repetición ayudará a tener más confianza en uno mismo.

Para terminar os comento , para que lo penséis
Me lo dijiste y lo olvidé
Me lo mostraste y lo comprendi
Lo hice y lo aprendí
Hay que darle oportunidad para que aprenda por si mismo.
6. Alienta a tus hijos. El mayor estímulo que necesitan los niños para no tener miedo al fracaso y que su autoestima crezca y su motivación también, es tener aliento de sus padres. Pueden actuar como mentores o guías para disipar el miedo al fracaso de la mente de sus hijos.